martes, 4 de agosto de 2020

COVID-19: el desafío metodológico del docente para impartir la clase

Más allá de los protocolos sanitarios de cada jurisdicción, para llevar a la práctica las actividades presenciales escolares en este nuevo escenario por el impaco del COVID-19  se abre un nuevo desafío en cuánto a las nuevas estrategias a implementar por parte del docente.
La imposibilidad de implementar las clases en todos los niveles en la forma presencial como sucedía antes de la pandemia,  hace que muchas actividades sean trasladadas a una modalidad a distancia.  La clase semipresencial (híbrida o mixta) complementa estrategias y propuestas metodológicas tanto de aquellas referentes a la modalidad presencial como también de las actividades a distancia utilizando diversos materiales y recursos interactivos.
La comunicación establecida puede ser sincrónica, es decir es preciso coincidir en el tiempo para establecer la comunicación, es el caso de las videoconferencias en vivo, el chat y la clase presencial. En cambio, para establecer una comunicación asincrónica no es necesario fijar un horario para que se establezca esa comunicación, es el caso del correo electrónico, mensajes como SMS, participación en los foros.
Una de las características que tiene el aprendizaje a distancia es que los contenidos que disponen de información se depositan en materiales instruccionales, dejando la interacción interpersonal para consultas y dudas que se puedan presentar, de esta manera, más allá del nivel educativo que se imparte la enseñanza se podría considerar las siguientes sugerencias metodológicas a implementar al dictar una asignatura:
1) Los contenidos: la información que se les desea proporcionar a los estudiantes pueden realizarse utilizando diversos medios y recursos resaltando el rasgo asincrónico (el estudiante en cualquier momento y lugar puede acceder a ellos) para una  recepción más flexible, documentos, sitios webs, materiales multimedia (imágenes, sonido y video) acceso a actividades como juegos, también pueden ser útiles para poder acceder a los contenidos.
2) Dudas o consultas del estudiante: la interacción  entre el docente y los estudiantes deben dejar espacio solo para las consultas y dudas que plantee el estudiante o grupo de estudiantes, en éste caso los encuentros sincrónicos (se establece en el mismo tiempo) como las videoconferencias son relevantes ya que tienen una realimentación inmediata. Otra alternativa está dada por el espacio asincrónico (utilizando foros de debate, por ejemplo), donde todos los participantes de la clase pueden dejar su mensaje en cualquier momento, y el resto pueden ingresar en cualquier momento y participar.
3) Las actividades y seguimiento del estudiante: las actividades son adecuadas para involucrar diversos procesos de evaluacion (evaluación formativa o continua, inicial, autoevaluación, evaluación final y sumativa), desde esta perspectiva,  el docente tiene una gran variedad de recursos para implementar actividades, desde juegos (crucigramas, acertijos, etc.)  hasta cuestionarios interactivos, estas tareas se las puede implementar tanto en forma  sincrónica como asincrónica.

Es importante la planificación por parte del docente de la forma de presentar los contenidos, actividades y consultas a los estudiantes, lo más importante es definir qué se dará en forma asincrónica y cuáles en forma sincrónica, y los recursos para llevarlo a cabo. Los recursos sincrónicos tienen la ventaja de la inmediatez en cuanto a la interacción, aunque es necesario coincidir en el mismo tiempo; los recursos asincrónicos si bien toma más tiempo en entablar los diálogos, son valiosos en el sentido de la flexibilidad que se le ofrece al estudiante, pudiendo ingresar y acceder a los distintos recursos cuando crea posible.
Generalmente se proponenque los contenidos y actividades tengan características eminentemente asincrónicas y las consultas y comunicaciones que se producen entre los participantes de la clase tengan varias vías, algunas asincrónicas y otras sincrónicas, para abarcar a todos los perfiles que pueden tener los estudiantes.
El contexto en este caso tiene fundamental importancia, el nivel de acceso a la infraestructura tecnológica, conocimientos previos de la modalidad por parte de los estudiantes.

lunes, 4 de mayo de 2020

La rutina del docente en época de aislamiento

Considerando el cambio de modalidad ipso facto que tuvieron que realizar los docentes de todos los niveles educativos al pasar  a la implementación del cursado no presencial bajo el contexto de aislamiento sanitario causado por el COVID-19,  produjo un cambio en cuanto a la metodología de trabajo que venía realizando el docente con respecto a su rutina antes de la pandemia.
De esta manera, surgieron recomendaciones  de cómo llevar a cabo la práctica docente desde diversas fuentes de información como Naciones Unidas, Elsevier, Pearson y el diario La Tercera entre otras, por tanto,  se realizará una propuesta de sugerencias de cómo llevar a cabo la tarea docente, más allá del nivel educativo donde se imparta:

1) Continuar con la rutina preCOVID-19: fijar horarios determinados para ejercer el rol docente, es recomendable que sea el mismo que el que se utilizaba antes del aislamiento social, pero hay que tener en cuenta, que al trabajar a distancia se invierte más tiempo, por ejemplo, la búsqueda de información, de recursos, selección de materiales, diseño de procesos de evaluación, entre otros. Es necesario la determinación de horarios para que el hogar no se transforme en un aula las 24 horas los siete días de la semana, pues el docente no tiene la oportunidad de desconectarse de la tarea emprendida.
2) Disponer de un lugar de trabajo específico: trabajar en un espacio fijo en el hogar para ejercer el rol docente para delimitar la zona de trabajo, de lo contrario todo el ámbito hogareño se transforma en el lugar de trabajo, causando los mismos inconvenientes que en el punto anterior.
3) Descansos periódicos, autodisciplina y objetivos diarios: para poder optimizar los tiempos requeridos y matizar con los tiempos de recreación y descanso.
4) Considerar el contexto del estudiante: tener en cuenta las condiciones (infraestructura que dispone, entorno familiar, cuestiones laborales) en que se encuentran los estudiantes, evaluar el acceso que tienen los estudiantes a Internet para poder luego seleccionar los recursos necesarios para garantizar la inclusión de todos.
5) Adaptar el curso presencial a la emergencia sanitaria: seleccionar los temas relevantes de la asignatura a abordar, la dosificación de la información y actividades hace que necesariamente se deban priorizar los temas más importantes ya que se invierte mucho más tiempo que en el cursado presencial. Fraccionar los temas abordados para que los estudiantes puedan cumplir cada etapa de la meta, ya que al abordar actividades muy complejas, que utilice recursos muy sofisticados o que se debe invertir mucho tiempo, el incumplimiento puede causar frustración entre los estudiantes y el propio docente.

La delimitación de los espacios y horarios en la tarea docente presenta un gran desafío, ya que bajo este contexto de pandemia, el docente vive su vida privada y laboral bajo el mismo espacio físico y horarios flexibles, que pueden ser contraproducente si no se ejerce una autodisciplina y regulación adecuada para que los ámbitos (privado y laboral) no se confundan bajo un mismo espacio físico.

Fuentes:

1) Naciones Unidas. Diez recomendaciones para estudiar a distancia durante la emergencia del coronavirus: https://news.un.org/es/story/2020/03/1471342
2) Elsevier. Recursos y consejos para estudiar y formar (desde casa) con éxito en tiempos del coronavirus. https://www.elsevier.com/es-es/connect/coronavirus/recursos-y-consejos-para-estudiar-y-formar-desde-casa-con-exito-en-tiempos-del-coronavirus
3) Pearson: El coronavirus y el aprendizaje desde casa: consejos para lograr el éxito de los alumnos y familias de escuela primaria.  http://www.pearson.com.ar/El_coronavirus_y_el_aprendizaje_desde_casa.pdf 

sábado, 18 de abril de 2020

Educación bajo emergencia sanitaria no es educación a distancia

En muchos medios y aportes desde diversos organismos educativos se hace referencia a la educación virtual, online o a distancia que se está impartiendo bajo el contexto de aislamiento preventivo por la amenaza que presenta el COVID-19 en todo el mundo.
La educación a distancia se imparte bajo un curriculum, una planificación y empleo de tecnologías acordes con las estrategias que se consideraron en la fase del diseño del proyecto, existen materiales específicamente realizado para la modalidad, acompañamiento tutorial y diversos recursos. No en vano, las actividades que se realizan previo al dictado de un curso a distancia toma el 70% del tiempo total. El estudiante a distancia también tiene sus particularidades, es un estudiante adulto, con responsabilidades laborales y familiares, tiene experiencia en la rutina del estudio, tiene motivaciones de superación y progreso para estudiar, eligen esta modalidad para autoregularse en los estudios y poder complementar con otras actividades y obligaciones.
La educación bajo emergencia sanitaria que se está impartiendo en estos momentos difiere sustancialmente de las características que presenta la educación a distancia tradicional, este tipo de educación surgió justamente la emergencia, sin tiempos para planificar, si tiempos para desarrollo de materiales, sin tiempos para el desarrollo de un plan integral que abarque todos los contextos, con el objetivo de dar una respuesta inmediata a la situación que estamos viviendo. Por el lado del estudiante, abarca todas las edades, desde el nivel primario hasta el universitario. Enfocándonos en el nivel primario y secundario, son estudiantes que no tienen experiencia en la educación mediada por tecnologías, más allá  de los programas gubernamentales de inclusión de las tecnologías en la escuela, la autoregulación es muy limitada porque están acostumbrados a los horarios obligatorios presenciales que imponen cada institución educativa. Los maestros y profesores siempre realizaron sus prácticas en forma presencial, en consecuencia, su participación en esta nueva metodología son muy limitadas, tratan de trasladar las prácticas mediadas las mismas estrategias y contenidos que daban en las instancias presenciales.
Esto hace que muchos principios y estrategias recomendadas en educación a distancia no puedan trasladarse directamente a la situación educativa que se está realizando en estos momentos. La velocidad en que se declaró la emergencia produjo que se impartiera la educación bajo emergencia satinaria, emergencia en el sentido de que no se pudo disponer del tiempo necesario para realizar todas las actividades previas que se realizan en la modalidad a distancia, los maestros, profesores y estudiantes viven bajo un contexto desfavorable, en situación de aislamiento, en espacios compartidos por el entorno familiar y con situaciones particulares provenientes de cada núcleo familiar, con infraestructura muy dispar, bajo una modalidad diferente a la que estaban acostumbrados.
La salud y la educación son dos pilares donde se basa el crecimiento y desarrollo de todo país, el personal sanitario actúa con los recursos que dispone y bajo contextos muy dispares y desfavorables, muchas veces bajo situación de muchas carencias.
Los docentes están transitando muchas inquietudes bajo un escenario de incertidumbre (¿cuándo esto pasará?), se actúa sobre la marcha, estamos en emergencia,  la utilización de los recursos, reglamentos, recomendaciones por parte de las instituciones educativas no son claros, muchas veces son muy ambiciosos y no considera las limitaciones del contexto, de esta manera surgen muchas dudas, se deben usar la tecnología ¿pero de qué manera? ¿hasta dónde flexibilizar el cursado? ¿cambian nuestros objetivos curriculares en la situación actual?  ¿las acciones que se están realizando deberán ser revalidadas en alguna instancia presencial? ¿qué sucede con la distintas instancias de evaluación?
Son respuestas que quedan pendientes, la emergencia es así, se trabaja como se puede,  con los recursos que se disponen, se  procede y luego se procesa.

domingo, 15 de marzo de 2020

COVID-19 y su impacto en el ámbito educativo

Un número sin precedentes de niños, jóvenes y adultos no asisten a escuelas o universidades debido a COVID-19. Los gobiernos de 61 países han anunciado o implementado el cierre de instituciones educativas en un intento por frenar la propagación de la enfermedad. Según el monitoreo de la UNESCO, más de 40 países han cerrado escuelas en todo el país, afectando a más de 420 millones de niños y jóvenes. Otros 22 países han implementado cierres escolares localizados y, si estos cierres se hacen en todo el país, cientos de millones de estudiantes experimentarán interrupciones educativas.
Esta situación produjo que se ponga énfasis nuevamente en la implementación de las tecnologías para neutralizar la ausencia de los estudiantes (y docentes) en la aulas.


La UNESCO publicó una lista de aplicaciones y plataformas educativas para ayudar a los padres, maestros, escuelas y sistemas escolares a facilitar el aprendizaje de los estudiantes y brindar atención e interacción social durante los períodos de cierre de la escuela. Si bien estas soluciones no cuentan con el respaldo explícito de la UNESCO, tienden a tener un amplio alcance, una sólida base de usuarios y evidencia de impacto. La mayoría de las soluciones son gratuitas y varias admiten varios idiomas.
Si bien muchas de estas herramientas pueden ser útiles, es fundamental que cada institución educativa realice las recomendaciones y pautas de trabajo que orienten el trabajo de los docentes para que el dictado tenga una impronta institucional unificada.

Fuentes:
https://es.unesco.org/node/320174
https://es.unesco.org/node/320226
Imagen: https://www.geriatricarea.com/wp-content/uploads/2020/03/geriatricarea-Covid19-coronavirus.jpg